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Un Gran Monte

EL AHORA Y EL DESPUES

EL AHORA Y EL DESPUES

A 31 de marzo de 2020.

El ahora, es sentir y pensar en todo lo que momentáneamente está sucediendo y aconteciendo, en nosotros mismos y en todo lo que nos rodea. Pero cuando en el ahora yo pienso en mi, veo un ser extraño, me veo reflejado en el ordenador con el cual estoy escribiendo y veo cualquier cosa menos, menos a mí. Porque no me reconozco en esa mí figura, que me parece injustamente grosera. En esa figura y rostro con el cual no me identifico, y del cual no quiero hacerme cargo. Y, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, ese no soy yo. Que ese reflejo amorfo y medio perplejo, que cuando lo veo atentamente, me es imposible reconocerme. Por lo que siento que ese ser que tengo ante mí, a mí no se me parece en nada. Si no, que es como un traje que me he vestido de pies a cabeza, que no termina de encajarme y sentarme bien, para quien en realidad me siento yo. Porque en realidad yo no me siento ni pienso, como ese ser que me parece una máscara de carnaval, con que hoy me he vestido y por eso me veo como un ser irreal, como un fantoche y muy diferente del que en realidad, yo soy y me siento. La verdad, es que no me gusta ese reflejo del que se llamaría yo mismo. Pero lo cierto que eso no soy yo, si no un viejo traje que estoy cansado de vestirme cada día en que me despierto al abrir mis ojos y oídos. Y la verdad es que ya estoy cansado verme, y de verme con este mismo traje todos los días. Porque yo soy otra cosa, otro ser, muy diferente y cambiante, a ese reflejo grosero que me representa en este mundo dimensional. Porque yo soy otra cosa. Yo en realidad soy otro ser más ligero, más limpio y que no necesita lavarse todos los días, para sacarse el sudor y la morriña del día anterior, que me pesa y que en ese sudor y morriña, se encuentran todos los malos deseos y pasiones, de los cuales sentía mi verdadero ser. En este cuerpo y rostro, se acumulan lo más pesado, lo más triste, las penas, los abatimientos, y todas las malas sensaciones, los malos pensamientos, y las malas emociones y sentimientos, y los desafiantes deseos y pasiones, van a parar a este traje, que cargado con tanto bagaje, me hace sentir, que ese no soy yo. O más bien dicho de otra manera. Que, ese no soy el que quiero ser, sino que es y representa quien no quiero ser. Y con las duchas mañaneras trato vanamente de frotarme incansablemente con el champú y las esponjas, para sentirme limpio. Pero esa limpieza la siento tan solo a flor de piel. Porque en realidad no limpia, no lava a quien yo soy, a quien realmente soy. No me limpia las emociones tristes, apenadas, o alegres y tontamente sonrientes, del que realmente soy yo.

 

De verdad que cuando me pongo a pensar, en cualquier cosa o en mí mismo, me resulta extraordinariamente difícil, que sea ese reflejo de mi cuerpo, quien lo hace. De verdad que cuando me veo, me resulta asombroso, pensar que ese traje con el cual me he vestido hoy sea yo mismo. Y una y otra vez, me sorprendo y una y otra vez, me niego y reniego, de ese mismo que está enfrente de mí. Y esto no es de ahora, sino de siempre. Porque pienso que todo lo malo que hay en mi va a parar a ese cuerpo que me representa, porque no encuentro en él, más que molestias y escasos placeres. Porque pienso que, todo lo grosero y todo lo que no quiero ser, va a parar a este cuerpo, que no quiero que me represente en esta dimensión física de mi ser. Porque yo en realidad no soy así. Porque yo en realidad no me siento así. Porque yo en realidad muchas veces me dejo llevar por esas emociones, sentimientos, pensamientos, deseos, pasiones y que dan lugar a unos comportamientos, tan vulgares, que no me reconozco, pero que me invaden, y me arrastran por la vida cotidiana, y que me domina y somete, como si fuese un muñeco, movido constantemente en las crestas de un oleaje de un mar embravecido. ¡Y me digo una y otra vez, ese no soy yo! Porque ese es un mal reflejo de lo que yo quiero ser. Porque ese es un mal reflejo del que jamás pensaría ser. Porque ese es un involuntario condicionado del cual no quiero hacerme responsable. Porque ese es un espontáneo automático de mi cuerpo. Que soy un inconsciente del traje de todo mi cuerpo exterior y de mi cuerpo interior. ¡Y yo soy otra cosa más sutil, más elevada, tenue, más etérea, que no se siente para nada identificado con este traje arrugado, pesado, sucio y sin planchar, por muchas duchas que me dé. ¿Pero entonces quien soy en realidad? ¿Soy en realidad lo que siente mi cuerpo? ¿O soy en realidad lo que mi espíritu se siente enjaulado en un cuerpo? ¡Pienso que soy en realidad, un espíritu sutil aprisionado en un cuerpo que tiene unas necesidades, unos deseos muy diferentes, de los cuales yo también me siento responsable! Porque en realidad quien capitanea este cuerpo llenos de órganos con todas sus necesidades, soy yo. Y, soy yo quien mezcla mis emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos, sutiles, con los afines que necesariamente se siente emparejado mi cuerpo. Que batiéndose como en el bombo de una lavadora, se entremezclan dando como resultado la realidad de cada momento, de cada instante. De los cuales la mayoría se nos escapan automáticamente a nuestro control, pululando y haciéndonos proliferar perdidos en una marea instintiva, racional e irracional, con los tambaleantes pasos descarriados que abren camino al andar, borrachos de pasiones y deseos, desordenados e entremezclados, y intermezclados en nuestras diferentes dimensiones, que se dan la mano en una única realidad y que se dan de bruces, con la  situación del instante de cada ahora, donde se fusionan el ahora y se cuecen horneándose a fuego lento, el después. Para que cuando llegue el después sea el nuevo ahora, donde permanecemos con nuevos contextos que dan lugar y corresponden, con nuevas acciones, nuevos deseos y pasiones.

 

¿Pero entonces quien soy yo? ¡No cabe duda de que yo soy todo esto, me guste más lo de dentro o lo de fuera! ¡Me guste más lo sutil y etéreo, o lo más feo o grosero! Yo lo soy todo y soy quien conscientemente o inconscientemente, lo manejo todo. ¡Y soy quien me guste y soy quien me disguste! ¡Soy el de dentro y soy el de fuera! ¡Soy el responsable y soy el irresponsable! ¡Porque a donde va mi cuerpo va mi espíritu! ¡Y a donde va mi tan sutil y etereo espíritu va también mi cuerpo! Y entre los dos formamos una aparente realidad, que en verdad, no somos dos, si no, que somos todo lo que también llevamos dentro del cuerpo, mientras el cuerpo está en esta dimensión o vida. Y, somos más que dos también cuando nuestros cuerpos sutiles y etéreos, se ven libres de la prisión de nuestro cuerpo físico en el ahora. Porque en verdad os digo, que tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, la física de hoy, está muy atrasada, como para no haber descubierto todavía la futura física de lo invisible, la futura física de nuestros cuerpos espirituales, sutiles y etéreos. Y, nuestra actual física del ahora, está tan atrasada, como para comprender que la física del después, comprende unos mundos dimensionales, que están más allá y más acá, de nuestros cuerpos físicos actuales. Y que nuestros cuerpos físicos sutiles y etéreos, viven también en otros mundos físicos y etéreos, que algún día descubriremos en el después. Y entonces a alguien les darán honores, medallas y grandes premios, como el nobel etc., al ser los primeros al llegar con aparatos sofisticados a sitios y mundos dimensionales, que siempre han estado aquí y ahí, al mismo tiempo. Por llegar comprender y a ver mundos dimensionales, etéreos, y sutiles, llenos de tantos seres y vida, que ya estaban ahí, ayer, hoy y mañana. Y, no creáis que los seres que encontrarán, serán extraterrestres, sino, que muchos de estos seres, fueron, son y serán, los mismos que antes fuimos, los que ahora somos y los que mañana seremos.

 

Bueno, si no comprendéis o entendéis estas cosas, que no os haga pensar que sois unos ignorantes, puesto que ni los más estudiados en todas las ramas del saber de nuestro actual tiempo, lo saben todavía. Y no lo saben porque no tienen todavía maquinas, aparatos, o artilugios, donde poder atisbar en las otras realidades de nuestro ser, ni en los otros mundos que nos conforman, formando lo que parece ser, nuestro único mundo y única realidad. Pero lo cierto que la realidad y el mundo que estamos a acostumbrados a conocer y a desarrollarnos y movernos por él, no es tal, sino tales. Pero esto es bueno, porque nos ayudan a evolucionar no solo en esta realidad o mundo, sino que nuestras experiencias y circunstancias, también sirven para evolucionar o involucionar también en otras realidades o mundos, y viceversa. Porque como bien dijo un sabio de la antigüedad resumiendo todo esto que os digo: “Asi como es arriba es abajo”. Yo le añadiría así como es en todos los mundos de arriba, también asi es, en todos los mundos de abajo. Porque arriba en los cielos existen muchos mundos todavía desconocidos por la ciencia. Pero por no haberlos descubierto todavía nuestros científicos, no quiere decir que no existan. Puesto que nuestros irracionales científicos, tienen que tocarlos con los dedos, o verlos con sus ojos, o escucharlos con sus oídos, etc. Sin darse cuenta que simplemente nuestros sentidos, tan solo son unas puertas y ventanas, de todos nuestros mundos interiores que nos conforman y que confluyen en lo que parece ser, una única realidad. La realidad que pueden observar y ser conscientes, con maquinas y otros artilugios, dentro de nuestro cuerpo físico del ahora, y, los que con otros métodos y maquinas, pueden observar y ser conscientes de todo lo que parece ser un único mundo exterior a nuestro cuerpo del ahora. Para el después quedan los conocimientos y descubrimientos, de todo lo demás.

 

Y como ya os tengo dicho, todo lo que afecta a uno de nuestros mundos, afecta directamente o indirectamente, a todos los demás otros mundos. Pues como si nuestras acciones, omisiones, pensamientos, deseos, pasiones, etc., y experiencias y circunstancias,  fuesen ecos y ondas interdimensionales que van recorriendo no solo nuestro ser, compuesto de varios mundos o dimensiones, sino que también, que, recorren todos nuestros mundos exteriores bañándolos con nuestras energías desprendidas y que navegan hacia lo infinito del ahora y del después.

Cristo Maestro Andar.

Por favor mandar a todo medio de comunicación, colaboradores, políticos, religiosos, ONGs., etc. Porque Jesucristo ha regresado a la Tierra. Traducir a otros idiomas. Muchas gracias

EL CONFINAMIENTO

EL CONFINAMIENTO

A 30 de marzo de 2020.

Hola hijos míos (descendientes de Adán). Espero que esto del coronavirus y todo lo que está provocando deje de importunarnos pronto. Lo malo es lo que nos trae la cola del coronavirus. De momento nos está dejando los fallecidos y contagiados, como si fuese una gran epidemia de una nueva gripe A. Pero al parecer este coronavirus es mucho más contagioso. Aprovecho para darles mi pésame a los familiares de los que han caído en esta guerra contra nuestra salud corporal. Pero lamento profundamente deciros que también es el comienzo de una gran guerra espiritual, que terminará con la derrota del poderío de los ángeles caídos y todos sus acólitos, compinches y de sus seguidores incondicionales. Y si esto del coronavirus y lo que va a producir nos parece fastidioso, y mortal para algunos, lo que nos espera, va a ser terrible comparado con esto. Lamento tener que daros estas malas noticias, que lo son, para todos y también para mí. Porque yo y mis familiares, también pasaremos por lo mismo al igual que los demás. Pero este doloroso parto servirá para nacer de nuevo. Y con un espíritu nuevo y unas nuevas emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos, purificados, nos dedicaremos a levantar el resplandeciente sol que alumbrará para siempre nuestras nuevas vidas. Entonces echaremos la vista atrás y veremos un mundo derruido, destruido, destrozado, hecho añicos y desolado.

 

Pero cuando nos demos la vuelta, con nuestras miradas limpias de todo el polvo del pasado, tan solo verán la gloria de Dios y el gran reino que nos aguarda. Y nos aguarda sin esperanza, porque en el reino de Dios, ya no es necesaria la esperanza, porque tiene ya de todo lo bueno que se puede esperar incluido. Y no carece de bien alguno. La esperanza y el soñar con todos los bienes que un paraíso puede ofrecer, lo dejamos para el presente y para darnos fuerzas para resistir humildemente, modestamente, mansamente, dócilmente y con una gran resignación y tristeza, por todos aquellos que han quedado atrás voluntariamente, porque así lo habían decidido libremente, según sus deseos y comportamientos rebeldes hacia su Creador, que ha tomado para sí, lo que le pertenecía. Y me refiero a las vidas caídas en la batallas y guerras que con burla, mofa, desprecio, ofensa, sarcasmo, guasa, arrogancia y orgullo, han desafiado a Dios y a los que le permanecían fieles. Pues nuestro Creador como es justo, ha dado a todos las mismas oportunidades por igual a todos. A todos por igual nos ha dado la misma libertad para elegir nuestros caminos en la vida. A todos por igual, nos ha dado las mismas condiciones, las mismas emociones, etc., para que las cultiváramos en el largo caminar sobre la Tierra. Y nosotros, tan solo nosotros, con la misma libertad para decidir, escogimos los adecuados caminos que nos conducirían a distintos destinos. Destinos que desde el principio de los tiempos, nuestro Hacedor, nos indicó con suficiente tiempo a donde conducía cada camino y, hacia qué destino conducía cada camino. Como cuando entramos en una estación de autobuses, de tren, aeropuerto, o puerto marítimo, y, sabemos el destino a dónde conduce cada autobús, cada tren, cada avión o cada barco, y somos nosotros libremente quien elige el billete de embarque, según el destino que preferimos, porque así lo decidimos. Y, unos lo decidimos con humildad y sacrificio, esperanza y fe, en un nuevo mundo, mientras que otros eligen sus destinos alegremente, con desprecio, con burlas, cantos, fiestas y desafíos, no haciendo caso de que están errados. De que están orgullosamente y arrogantemente equivocados, y se dirigen a unos destinos donde sus autobuses caerán por tremendos precipicios hacia el vacio. Y sus trenes entrarán por oscuros túneles sin fin. Y a sus aviones les fallaran los motores estrechándose contra el suelo. Y su buques naufragarán en la inmensidad del los océanos. Y nosotros los que hemos elegido otro destino, no nos alegraremos y sufriremos, estaremos tristes y lloraremos, porque entre todas estas víctimas habrá muchos de nuestros seres queridos. Se quedarán muchos de nuestros seres queridos que por su propia voluntad han decidido destinos diferentes. Pero nosotros sufriremos igualmente, al igual que sufríamos, cuando de nosotros se burlaban, se mofaban, se reían de nosotros. Y a nosotros entre sus cantos, fiestas  y desprecios, y borracheras, nos discriminaban, nos asqueaban, escupían y perseguían. Porque al final, las cosas casi siempre, no son como empiezan, si no como acaban. Y los que con lagrimas en los ojos de tristeza y dolor, nos encaminamos hacia nuestro destino glorioso, lo vemos borroso, por el recuerdo de todos aquellos que nunca lo verán. Por lo que no esteremos felices, hasta que las lagrimas se sequen en nuestras mejillas. Porque no seremos felices al momento, ni de momento, hasta que nuestras lagrimas sean limpiadas por la cálida brisa del glorioso destino que empezamos a vislumbrar, atisbar, entrever y distinguir, iluminado por un tierno y resplandeciente Sol, que no quema, pero que nos calienta con alegría y gozo, con paz y amor, que penetra con sus rayos en nuestras almas curando y cicatrizando, nuestras heridas por tantas batallas perdidas. Porque nosotros en el anterior mundo, en ese mundo que ya había quedado atrás,  siempre éramos los vencidos y derrotados. Y ahora sin embargo nos sentíamos cada vez más felices a medida que nos acercábamos a ese Sol que no quema, si no que, nos calienta, cura, sana, e ilumina nuestros rostros a medida que nos acercábamos a Él.

 

Atrás quedarán todos nuestros pasados. Pasados modernos y antiguos. Nuestros pasados de sollozos y pequeñas alegrías, porque para los que habíamos tratado de ser justos en esta Tierra, nunca terminaban de irnos las cosas bien y siempre nos tocaba la peor parte del pastel, que nunca terminaba de llegar a nuestras mesas humildes, cuando había mesas. Y de haberlas, siempre nos tocaban las migajas que de ellas se caían al suelo, si antes no se nos adelantaban los perros, gatos y los gorriones. Y, no por esto nos hacíamos más fuertes ni se nos endurecían más nuestros corazones vivientes, tan solo se hacían fuertes nuestros débiles e invisibles espíritus. Estos eran los que si se hacían fuertes, porque no comían hambres de mesas, sino que sus alimentos eran otros más sutiles y que no estaban en nuestros ojos del cuerpo, sino que miraban desde dentro del alma. Miraban desde el interior de nuestros seres, a donde no llegaban los sabrosos y tiernos alimentos, que se pudrían en las tripas y que cubrían las mesas de los poderosos, de los arrogantes y orgullosos, seres humanos que se creían en su ignorancia que eran más importantes para Dios, que los humildes lastimeros y, rastreros esclavos de este mundo. Pero lo importante de la vida y de nuestros destinos, no es como se empieza, sino como se termina. Y, al final del camino, y todos con el estomago vacio, unos se morirán de hambres, mientras que otros comerán de la despensa que llena sus espíritus. Y la despensa de nuestros vigores nunca se agota y además, guarda los más y tiernos alimentos que no se pudren en nuestras tripas limpias y purificadas, de tanto ayuno de emociones, sentimientos, pensamientos, pasiones, deseos y comportamientos, inadecuados a las circunstancias y experiencias, con que hemos enfrentado nuestras aprovechadas o desaprovechadas vidas. Porque unos se habrán aprovechado de las vidas de los demás, para sentirse superiores, sentirse ricos, sentirse poderosos,  sentirse jefes arrogantes, orgullosos dirigentes, altivos y soberbios directivos, etc. Mientras que a otros les tocaba ser los otros, simplemente los otros. Les tocaba humildemente ser los demás. Les tocaba sencillamente ser nombres y números. Les tocaba ser los que estaban ahí y por ahí, o, por allá. Pero como siempre, no es como se empieza si no como se termina. Y como dije entonces y lo vuelvo a decir ahora: (Jesucristo) “Los últimos serán los primeros”.

Cristo Maestro Andar.

Por favor, mandar a todo medio de comunicación, colaboradores, políticos, religiosos, ONGs., etc. Porque Jesucristo ha regresado a la Tierra. Traducir a otros idiomas. Muchas gracias. He vuelto: ungranmonte.blogspot.com

 

NOTA: Bueno, espero que llevéis el confinamiento con paciencia. Vosotros lo llevareis como acostumbráis en estos pasados quince días, mientras que a nosotros nos han apretado un poco más nuestro confinamiento. Porque pasamos de disponer y movernos por toda nuestra ala hospitalaria, a estar confinados cada uno en su habitación. Sospecho que debió de aparecer algún positivo en algún test en nuestra ala hospitalaria para que tomen estas drásticas medidas hospitalarias.

Menos mal que no padezco de claustrofobia. Porque si hay alguno que padezca de este traumatismo sicológico, lo va a pasar muy mal. Yo de lo único que me puedo quejar es que la uña del dedo gordo del pie derecho, se me encarno, o sea que, uno de los extremos de la uña por cortarla muy redonda y muy corta, al crecer se me ha clavado en el dedo y me duele día y noche porque me ha producido una pequeña infección. Y os digo que esto ha sido a propósito, porque fui a la podóloga que viene al centro a, atender los problemas de los internos y a cortar las uñas difíciles. Y como era ya la segunda vez que me las corto, y, ya de la primera vez, me las corto muy cortas y en redondo, y se me infectó,  y también me pasó lo mismo que ahora, pues, la segunda vez le insistí que no me las cortara tanto y me las dejara rectas. Pues parece que lo hizo a propósito, porque, volvió a cometer el mismo error que antes. Y ahora llevo quince días con bastante dolor debido a la infección en el dedo, que hasta que crezca la uña lo suficiente, como para que sobrepase la uña, la carne del dedo que tiene por delante, para así librarme de este pequeño problema, pero grande molestia.

Espero que vosotros no lo paséis mal y, ahora y en lo que viene, es donde tenemos que demostrar que de algo sirve y para algo vale, nuestra poca fe y esperanza, en nuestro Creador. Y nuestra poca fe y esperanza, que espera  Dios de nosotros. No para sentirnos superiores y festejarlo, con toda clases de manifestaciones ante las crueles circunstancias que nos esperan. Si no con humildad y arrepentimiento, por no haber sido mejores de lo que hemos sido. Amén.

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A 29 de marzo de 2020.

Ahora que llevamos encerrados quince días en nuestras casas, en nuestros apartamentos, pisos, etc., es hora de pensar, de reflexionar y de cuestionar, nuestras vidas, y nuestras aptitudes frente a la vida. Es hora de especular y cavilar, sobre nosotros mismos y nuestros comportamientos. De si son más o menos adecuados para convivir en armonía con nosotros mismos y con los demás seres humanos. Y para disfrutar más de la naturaleza y de la libertad, que se siente, al caminar por senderos y caminos, que echamos de más y echamos de menos. Por eso mismo que hay senderos y caminos, que echamos de más, por ser siempre los mismos los que nos conducen siempre a los mismos sitios durante años, y así también durante años de costumbres, hábitos, tradiciones, culturas, novedades, modas, nos resulta difícil de comprender que estamos practicando el mal durante siglos. Y que durante siglos hemos estado encerrados en nuestras casas, pisos, apartamentos, del alma y que la mayoría no tiene conciencia de que por hacerlo siempre, y que por hacerlo por costumbre, por cultura y tradiciones, hemos estado practicando el mal. Y, al contrario si viene alguien a decirles que están errados, que están haciendo mal en el mundo, que están haciendo el mal en sí mismos, pues se enfadan, se encolerizan y se ofenden de tal manera, que en sus fanatismos obcecados son capaces de maltratar, deshonrar, matar o asesinar, por todo aquello que los está matando a ellos. Por todo aquello que esta asesinando a su espíritu.

 

Sin embargo los que echan de menos los buenos caminos y senderos, poco transitados, cuando hayan salido de sus encierros caseros, se sentirán de pronto libres, y que el aire limpio y fresco, que lava suavemente sus caras y mece sus cabellos, se sentirán felices, sentirán como si fuese la primera vez la verdadera libertad. Pues así se sentirán todos aquellos que me esperan y que esperan les levante el reino de Dios en este mundo. Porque por fin sabrán lo que significa de verdad la palabra libertad. Porque no solo lo sabrán, sino que lo sentirán como si su alma abriese unas grandes y pesadas compuertas, donde estaban aprisionadas las verdaderas emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos, paridos de un parto muy diferente, donde naceremos de nuevo. Y, el nuevo aire espiritual purificará profundamente nuestros pulmones del alma, llenándonos de satisfacción, y de un tal bienestar, que jamás ya no, nos dejara y permanecerá en el tiempo de nuestras vidas, hasta que estas nos conduzcan a la eternidad. Y vosotros iréis de mi mano, y yo iré de vuestras manos. Y descubriremos el verdadero amor y la verdadera paz, que sentiremos porque desaparecerá el temor al hoy y al mañana.

 

Es hora de recapacitar, si nuestros comportamientos con nuestros seres queridos, familiares y amigos, ha sido el más adecuado y justo, a pesar de todas las experiencias positivas o negativas. Porque para bien o mal, siempre nos equivocamos a la hora de juzgarnos y juzgar a los demás. Y siempre o casi siempre, tenemos una GRAN TENDENCIA, a menospreciar nuestros defectos, cuando estos mismos defectos los observamos en los demás. Es decir que, cuando observamos o apreciamos, defectos en nuestros semejantes y cuanto más nos molestan, cuanto más los odiamos, cuanto más rencor nos producen, etc., más ciegos y sordos estamos, para comprender que esos defectos o comportamientos, son nuestros propios defectos, son nuestros propios vicios, son nuestras lacras, son nuestras propias inmoralidades, son nuestras propias faltas, son nuestros propios pecados, son nuestros propios comportamientos, etc. Y, que cuanto más nos molestan, insultan, fastidian y ofenden, más quiere decir esto, que esta es, la proporción y el tamaño, con que nosotros sentimos, y los estamos fabricando en nuestro interior o en nuestros comportamientos. Y esto nos ocurre inconscientemente. Y esto nos ocurre siempre y no somos conscientes de ello. Tal vez algunos seamos conscientes de estos defectos, etc., cuando más adelante cometiendo estos mismos errores que antes criticamos severamente de los demás, los cometemos nosotros mismos también. Pero pocas personas llegan a ser conscientes de estas cosas del alma, y cuando lo son, se niegan a reconocerlo. Y si en cualquier caso uno llega a tener conciencia de estos juicios injustos, sobre los demás y de los cuales nos disculpamos a nosotros mismos, casi nunca tenemos el valor de reconocerlo públicamente, y mucho menos, de disculparnos o pedir perdón, etc. Tal es así también nuestra naturaleza, que como dijo en su gran sabiduría y conocimiento de la naturaleza humana Jesucristo, al observar estas cosas, le reprochó a alguien que tuvieran estos defectos exagerados en sí mismos y de los cuales culpaban de los mismos a sus prójimos. Lucas 6 37-42 “¿Po qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?” Que viene a ser parecido a esto: amigo, ves los pequeños defectos, pecados, inmoralidades, etc.,  en el comportamiento ajeno, y no ves la abominación, aberración, rencor, el engaño, etc., que te impide ver en tu propia naturaleza. Por estas cosas tan evidentes y de las cuales cuando suceden, no solemos ser conscientes de ello, no debemos apresurarnos a juzgar o acusar, a nuestros semejantes, de aquellas faltas más o menos graves, y que con mayor amplitud y grandeza, son las que escondemos en nuestras almas, y, de las cuales no solemos o no somos conscientes de ello. Y esto mismo también me ocurre a mí y nos ocurre a todos. Más cuando me ocurre a mí, al enfriar y recapacitar, soy consciente de mis faltas, de mis errores y cuando me falta el valor de pedir perdón a mis semejantes, con gran dolor de conciencia, tal es el dolor, y la herida en mi alma, que me arrepiento de todo corazón y humildemente ruego y pido perdón a Dios. Y aunque sé que Dios me perdona al instante, yo no me perdono tan pronto. Y aquellos juicios, meteduras de pata, defectos, y acusaciones hacia mis semejantes, quedan muchos días, meses o años, mordiendo en mi espíritu consciente y torturándome necesariamente, para que no me vuelvan a suceder en adelante. Pero como somos humanos, volvemos a tropezar una y otra vez con nuestros defectos y pecados, de los cuales no resulta tan fácil deshacernos. Más lo más importante de todo esto, es TRATAR E INTENTAR, también todos los días de reconocerlo y luchar conscientemente, de impedir que nuestras debilidades, y cobardías del alma profunda, nos venzan, nos derroten día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto. Y os aseguro que la mejor medicina para esto, es el humilde arrepentimiento de nuestros malos pensamientos o de nuestras malas acciones o comportamientos. Y caer de rodillas pesadamente sobre nuestras elevadas inconsciencias, para reconocer que no somos buenos, ni siquiera regulares, en nuestras notas sobre los exámenes en nuestras hojas limpias y blancas de nuestras almas. Y que lejos de aprobar estos exámenes, si simplemente las observamos con decencia, con honestidad, con honradez, con un poco de nitidez, observaremos que en nuestros exámenes, hay poco de limpio y claro, y que todos son borrones oscuros, manchones negros, que nos impiden ver sobre nuestras hojas que ya no son blancas, ni encontramos espacios en blanco. Y que la luz, precisamente no pasa a través de ellas, sino que vivimos en una constante noche, donde nuestros ojos espirituales están cegados, por la vulgaridad de nuestras vidas tan comunes y, sin valor alguno que resaltar, salvo pequeñas excepciones, que orgullosamente nos hacemos destacar y poner en nuestras miradas, medallas ganadas de batallas perdidas, que nos negamos a reconocer. Y, esto nos demuestra, que somos más cobardes de lo que solemos creer, a pesar de nuestros engañosos, orgullos y altivez, con que nos enfrentamos a nuestros semejantes, como si fuésemos los campeones del rebaño y los campeones de la manada humana, a la cual pertenecemos. Sin embargo yo, a fuerza de enfrentarme con mis defectos, mis faltas, mis pecados, mi altivez y orgullo, de macho alfa, etc., y de perder y fracasar estrepitosamente contra el cielo a donde me elevaba, caí derribado por mis pecados morales, en el pozo más profundo de los infiernos de mi alma, donde anduve errante gran parte de mi vida, donde pedía perdón Dios. Donde pedía clemencia y ayuda a Dios. Pero ÉSTE, parecía no escucharme desde tal profundidad de mis enfermos elementos. Porque la voz de los muertos es muda, es sorda, desde lo más insondable de nuestras almas. Sin embargo, no hay nada imposible para Dios, que está unido a los descendientes de Adán, por su heredada Semejanza, por los que mis gritos ahogados por el lodo del alma profunda y oscura, llegaban a oídos del Señor de todos los mundos. Señor hasta de los mundos más tenebrosos y lúgubres, de nuestro ser, para tenderme su mano, y levantarme una y otra vez, que mi pie me volvía a hundir en esas arenas movedizas de nuestras dimensiones más profundas y que forman parte de nuestros seres universales. Porque los universos no existen solo fuera de nosotros y fuera de nuestro Planeta. Sino que también, están dentro de nosotros, en la inmensidad de nuestros cuerpos sutiles del espíritu infinito. Y que por eso un día os dije que existen velocidades muchas más grandes que la velocidad de la luz y que esta, comparándola, resultaría mucho menos que a cámara lenta. Y esto aunque no lo podáis comprender, llegará un día lejano en que nuestros científicos lo descubran. Pero, que lo descubran, porque ya existen y ya existían, antes que estos lo lleguen a descubrir, porque ya todo existe antes de que lo descubramos, y los meritos, las medallas, los grandes reconocimientos, no son de los humanos, no pertenecen a los humanos, sino, de AQUEL, que los creó, y que siempre han estado ahí, para que un día a alguien inspirado por la naturaleza de la semejanza con Dios, se le encienda la bombilla del conocimiento y vea y descubra, o invente, lo que ya está creado o iluminado por Dios. Esto mismo ocurre conmigo, pero a diferencia de vosotros, yo sí reconozco que todo me viene inspirado e iluminado, de Dios. Y si hay algo en que me equivoco, es por pretender mezclar mis escasos e ignorantes conocimientos humanos, con los de mi Creador.

 

Pero nosotros en nuestras arrogancias y soberbios orgullos, nos ponemos las medallas y reconocimientos, de los descubrimientos, de nuestras inventos y creaciones, humanas, sin desear y querer reconocer que todo procede ya de nuestro creador, que cuando ESTE nos creó, nos creó con su Semejanza y con su Semejanza quiere decir, que llevamos dentro de nosotros mismos, todo lo que Dios es y habremos de ser, de seguir su pasos. Pero habremos de ser en semejanza, tal como Él nos dijo en Génesis, más nunca llegaremos a ser comparables con Él, como es de suponer y como tenemos que humildemente reconocer. Porque el llevar su imagen y semejanza, no significa igualdad. Porque llevar su semejanza no significa paridad. Porque llevar su imagen y semejanza no significa identidad. Sino que significa lo que significa imagen y semejanza. E imagen y semeajnza, significan algo que es parecido, pero que no es igual. Porque imagen y semejanza significa por encima de todo y en este caso en particular significa APROXIMACIÓN. Que no es lo mismo que igualdad. Espero que os quede esto muy claro. Porque no existiendo nada en este y todos los mundos nada igual a igual, tampoco nunca existirá nada igual a Dios. Porque en verdad os digo que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, no existe en la naturaleza, en toda la naturaleza y en toda naturaleza, que una cosa, una unidad, sea igual a otra cosa o a otra unidad. Y esto, hacia arriba hacia todos los mundos y esto hacia abajo, hacia todos los mundos. Sí, habéis leído bien, hacia arriba hacia todos los universos y mundos que estos contienen. Y sí, hacia abajo, hacia todos los mundos dentro de nosotros mismos. Porque todo lo que está arriba converge y confluye, con todo lo que está abajo. Algún día esto también lo descubriréis, como también lo descubrí yo a través de una experiencia mística, en la que le pedí a Dios, ciertos conocimientos que no os voy a revelar ahora, aunque ya lo he hecho anteriormente. Para ello debéis escudriñar entre mis trabajos y si estáis atentos, lo descubriréis, aunque más bien lo encontrareis. Pues encontrar un conocimiento, no es lo mismo que descubrir y experimentar ese conocimiento.

Cristo Maestro Andar.

Por favor os ruego que mandéis mis trabajos todo medio de comunicación, colaboradores, políticos, religiosos, etc. Porque los elegidos de Dios ya están en la Tierra. Traducir a otros idiomas, Muchas gracias.

NOTA: Si a pie de mis trabajos os pido que mandéis mis trabajos a etc., es para que los elegidos de Dios, sepan que yo estoy aquí. Y que el Mesías príncipe que habrá de venir de Oriente, ya está en este mundo. Y todos se merecen saberlo, para que rectifiquen en sus vidas y comportamientos, y desistan de sus actitudes tan modernas, mundanas y corruptas. Porque para el arrepentimiento nunca es tarde, para aquellos que se lo merecen. Y Dios tanto acoge en su perdón a aquellos que siempre han tratado de seguir sus pasos, como, a aquellos que en el último de los días que nos esperan, caen de rodillas y se arrepienten humildemente de todo corazón de su errores, faltas y pecados. Pues así es Dios, el más justo, de entre todos los justos. Pero esto mismo no tiene validez, para los mentirosos, embusteros, explotadores de sus semejantes, ladrones legales o ilegales, asesinos legales o ilegales, fingidores e hipócritas, que vieran que la muerte los acecha, y por turbación, miedo, terror y pánico, simulen pesadumbre, desasosiego, remordimiento, arrepentimiento, etc., porque a Dios no se le puede engañar. Y a estos que esperan que lleguen estos días de duras pruebas que nos aguardan, para salvarse, no se salvarán. Porque dentro de sí mismos, no existe nada bueno que se pueda aprovechar y que sirva para levantar los cimientos del nuevo mundo que os traigo. El reino de Dios que os traigo y que pronto cubrirá toda la tierra, como si de un manto de alegría, paz, placer y gozo, nos cubriese de repente, para no volver a sentirnos nunca más desamparados, ni al descubierto de toda fría maldad y corrupción.

LA CONCIENCIA

LA CONCIENCIA

A 28 de marzo de 2020.

 

¿Qué es la conciencia? Pues se dice que la conciencia es el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno.

Ateniéndonos a esto podríamos pensar que entonces cada ser tiene su propia conciencia, adecuada, ajustada, apropiada y proporcionada, según su nivel o estado evolutivo. Porque existen muchos seres vivos que carecen de esta conciencia, y por lo tanto, no tienen siquiera el conocimiento de que, ni tan siquiera existen. Y cuando no se tiene el conocimiento de la existencia, tampoco se tiene el conocimiento del entorno en el cual se pasa su existencia. Y si somos simplemente observadores de la naturaleza, podremos darnos cuenta que a mayor nivel del estado evolutivo de los seres vivos e incluso, de los seres que no parecen vivos, o de la materia que parece no tener vida. O del vacío o la nada, que parece no tener vida, pero sí la tienen, porque el vacío y la nada, también es vida, también tienen vida, también son vida. Porque es parecido a decir que dentro de nuestro cuerpo los vacios y las nadas que existen, no tienen vida. Y no es cierto porque todo dentro de nosotros mismos es vida, aunque esta vida no tenga conciencia de sí misma, no disponga de conocimiento de su existencia, ni conocimiento de su propia de su propia vida. Porque por estas cosas, estos datos o referencias, no significa que no existan, ni que se les pueda negar que también son vida.

 

¿Pero que trato de deciros con estas cosas tan simples y sencillas? ¡Lo que trato de deciros a vosotros seres humanos es que, nosotros poseemos el gran poder de nuestra conciencia del conocimiento de nosotros mismos y del gran poder de conciencia sobre nuestro entorno, y de una manera tan proporcionada, que somos conscientes hasta del universo que nos envuelve! ¡Y qué poca importancia tiene! ¡Y qué poca importancia le damos! ¡Y le damos poca importancia porque desde que nacemos vamos desarrollando nuestras conciencias o conocimientos sobre nosotros mismos, de manera proporcionada y ajustada a nuestro crecimiento corporal y a nuestro crecimiento de la inteligencia, y a nuestro crecimiento del conocimiento de la propia conciencia y al crecimiento y reconocimiento de las demás conciencias de los demás seres humanos y del entorno!

 

Y si tenemos conciencia de nosotros mismos también tenemos la capacidad de reconocer el contenido de todo lo que sentimos y experimentamos, de tal manera que surge de todo esto, el gran poder para pensar y reflexionar, sobre todas nuestras emociones y, ser conscientes de ellas y  por lo tanto, tener conocimiento sobre ellas y estudiarlas, y aclararlas, hasta tal punto que podemos parar el tiempo reflexionando y pensando, ¿Qué que son las emociones y para qué sirven? ¿Qué son los sentimientos y para qué sirven? ¿Qué es el pensamiento y para que sirve? ¿Os dais cuenta ahora de los grandes poderes que poseemos? Y porque ya nacemos con ellos y los vamos desarrollando de forma inconsciente, no los apreciamos, ni le damos la importancia que tienen. ¿Vais comprendiendo ahora lo que quiero deciros y a donde quiero conduciros, con estas reflexiones y pensamientos, y con estos conocimientos de nosotros mismos, y con este conocimiento de nuestras propias conciencias y lo que estas son y significan?

 

¡Estos grandes poderes del conocimiento y reconocimiento de nuestra propia existencia y de nuestro entorno, son en definitiva, lo que es la Imagen y Semejanza de Dios! Y también quiero deciros que, al ser los seres humanaos varias razas y especies diferentes, también son y disponen, de distintas percepciones del ajuste y desproporción, de sus propias conciencias. Distintas formas de concebir el conocimiento sobre sí mismas y de su entorno. ¡Es por esto tan importante en que os insisto una y otra vez que los seres humanos no somos todos iguales, sino que somos diferentes especies de humanos, con distintas conciencias y distintos conocimientos de nuestro existir y distintos conocimientos sobre nuestro entorno, porque no tenemos el mismo estado evolutivo, y por lo tanto, no estamos en la misma escala evolutiva de nuestro ser. Es por ello que, nuestras conciencias sobre nosotros mismos y nuestro entorno, son tan distintas. Y esto, no se debe ni se corresponde con el nivel de estudios, ni el nivel de grados académicos o títulos que poseamos a nivel cultural. Porque si tenemos conciencias distintas, también nuestros conocimientos de nosotros mismos y de nuestro entorno, es muy diferente, de unas especies humanas a otras. Es por esto que observamos a grandes científicos, doctorados, grandes estudiosos, grandes titulados, etc., que tienen un nivel tan bajo de conciencia de sí mismos y del entorno. Y de esta manera podemos apreciar cómo, no valoran sus vidas y las vidas de sus semejantes, como debiera de ser, y se comportan como animales irracionales, como animales injustos, como animales ladrones y asesinos, como animales discriminatorios y jerárquicos, etc. Y, aquí es donde nos damos cuenta y tomamos conciencia del conocimiento de que somos diferentes especies humanas, que tratamos de convivir, como si de una sola especie se tratase, y esto aunque es real, no es posible, y por esto tampoco es posible que podamos vivir todas unidas en armonía, en paz, en amor y en felicidad. Ya que por poseer más estudios, títulos y conocimientos de las rutinas con que adiestramos nuestras memorias, esto no sirve ni significa alcanzar un nivel evolutivo más alto, ni superior. Ni mucho menos significa que sean mejores personas, sino al contrario, se aprovechan de sus situaciones, para practicar el mal con más intensidad. Ni que alcancen estos altos grados sociales, significa alcanzar un nivel de conciencia y de verdadero conocimiento de nosotros mismos. Y esto que no parece tan importante, lo es, porque significa, que no partimos de las mismas bases de verdadera inteligencia del conocimiento del bien y del mal, primero sobre nosotros mismos y luego sobre nuestro entorno, Y esto, es tan importante, porque no partimos de la verdadera conciencia y del verdadero conocimiento de lo que significa, el poseer la verdadera Imagen y Semejanza de Dios. Imagen y Semejanza, que por nuestro estado evolutivo natural, no todos la tenemos en el mismo grado, ni en nuestro mismo nivel o estado de conciencia. Es por esto, que los ángeles caídos, al no tener la misma Semejanza de Dios, como la que tienen los descendientes de Adán, tampoco tienen la conciencia ajustada de si mismos y de su entorno. Y aquí es donde podemos apreciar mientras que unos tienen conciencia de que Dios existe, otros no disponen de esta conciencia, ni de este conocimiento de tal conciencia, por esto dicen que Dios no existe. Por eso dicen que nuestro creador es un invento de unos cuantos locos y fanáticos, para dominar a los demás. Y con razón lo dicen, porque de las religiones se han apropiado los que son de su mismo nivel evolutivo. Porque de las religiones se han apropiado, los que disponen de su misma conciencia del bien y del mal. Porque de las religiones y toda clase de poderes terrenales, se han apropiado los que son como ellos, en el escaso conocimiento del bien y del mal.

 

La verdad, es que no espero que todos me comprendáis ni comprendáis lo que os trato de explicar con mi escaso repertorio del lenguaje y gramática. ¡Pero no soy yo el que tiene que comprender estas cosas que Dios me rebela, sino vosotros! ¡Y con, a vosotros, me refiero a los verdaderos descendientes de Adán y que se dice y se les nombra en las Sagradas Escrituras, como los que ya están Inscritos  desde el principio de los tiempos en las Sagradas Escrituras, en el Libro de la Vida, en el Árbol de vida, en el Árbol del conocimiento del bien y del mal! Y ahora podemos comprender el por qué, de estas revelaciones tan antiguas y que estaban previstas que iban a suceder, porque todo lo que sucede y ha de suceder, ya está Escrito. Y Escrito está nuestro destino, donde cada cual se esfuerza como se esperaba de él, para resistir los embates del dominio sobre la Tierra de los ángeles caídos, que retuercen nuestros caminos, para desviar nuestra atención, para desviar nuestra conciencia, para desviar nuestro conocimiento del bien y del mal, para que nos despistemos, y nos unamos a ellos, para dirigirnos como a borregos hacia la perdición de nuestras privilegiadas vidas, que poseen la humildad del conocimiento y reconocimiento del bien y del mal. Es por todas estas cosas, que siempre os aconsejo que no nos dejemos arrastrar por las evoluciones de los ángeles caídos, que no nos dejemos arrastrar, por su complicaciones, por sus confusiones, por su bajos instintos animales e irracionales, que nos tratan de alejar de la verdadera Imagen y Semejanza de Dios. Que nos tratan de alejar de la verdadera herencia genética de la verdadera conciencia de nosotros mismos y de la verdadera conciencia del conocimiento de la existencia de Dios.

Cristo Maestro Andar.

Por favor mandar a todo medio de comunicación, colaboradores, políticos, religiosos, etc., a fin de que todos sepan que el enviado de Dios a la Tierra, está aquí, para reuniros y apartaros de entre los rebaños de aquellos que se toman a fiesta y a burla, la rebelión contra nuestro Creador. Traducir a otros idiomas, Muchas gracias en nombre de Dios.

--- RESISTIRÉ ---

RESISTIRÉ

A 27 de marzo de 2020.

La verdad es que me encuentro muy apenado, y mi alma se encuentra, muy entristecida.

Cuando observo por la televisión que salís a bailar y a cantar arrogantemente orgullosos, la canción de “resistiré” dirigidas desde vuestras casas y balcones, contra un virus. Mi alma cae abatida, porque vuestra fe va dirigida a luchar contra algo tan insignificante y minúsculo en la naturaleza, como es un virus. Y para nada dirigís vuestros pensamientos y plegarias de humildad hacia Dios que os creó y creó vuestra naturaleza, y creó toda la naturaleza y también el coronavirus. Y estas cosas, y vuestra poca fe y vuestro orgullo de olvidarse a conciencia de Dios, por un simple virus, hacen que mi corazón se encuentre muy afligido.

 

Cuando pienso que no os acordáis de Dios en vuestras desolaciones, ni siquiera con un poco de fe, e humillaros ante Él, y solicitar su ayuda y perdón por vuestros pecados. En vez de eso, salís a vuestros balcones a aplaudir, bailar y a cantar, orgullosamente y soberbiamente, creyéndoos, que vuestra naturaleza, que vuestras fuerzas, provienen de vosotros y no de Dios. Y no queriéndolo reconocer, y con vuestra ironia ignorándolo. Esto me apesadumbra como una gran carga incapaz de soportar. Porque de nuevo insistís una y otra vez, en vuestras orgullosas soberbias dirigidas como si Dios no existiese, y fuerais vosotros los dueños, los dioses capaces de luchar y vencer, no solo a los virus, sino a todo lo que se ponga por delante. Y, estos desafíos hacia vuestro Creador y dueño de todo, es abominación para Dios. Y significa además guerra contra nuestro Creador, que es dueño de toda naturaleza humana y mundana.

 

Y estas cosas me desconsuelan y me entristecen todavía más. Y me encuentro tan derrotado y caído moralmente, que tan solo me queda, mi poca fe para agarrarme en solitario a mi buen Hacedor. Porque si en vuestras aflicciones y sufrimientos, ante un virus os ponéis arrogantemente a bailar y a cantar, en vez de caer de rodillas y arrepentiros de vuestros pecados. ¿Qué esperáis que haga Dios si existiese realmente? ¡Cosa que vosotros parece ya no importaros! ¡Pero Dios existe! ¡Y ÉL es dueño de todo! ¡Y el os alquiló vuestros cuerpos, vuestras naturalezas, vuestras almas, para que humildemente, las cuidarais y las desarrollarais conforme a sus condiciones, y conforme a sus normas y leyes de alquiler natural! Y en vez de eso, las descuidáis, las maltratáis, las ofendéis, con vuestras actitudes y comportamientos. Y, a causa de eso, vuestros alquileres en vez de pagarlos con buenas acciones, con gratitud, con buenos modales, con buenos comportamientos, con paz, con amor, con placer verdadero, con armonía cultivada en las naturalezas que no os pertenecen, y con avenencia, no lo hacéis. Porque vosotros rompisteis todos los pactos de alquiler. Porque vosotros rompisteis todos los pactos convenidos de obediencia, de cariño y respeto, hacia quien os dio la oportunidad de cultivar vuestras naturalezas, que son las naturalezas que Dios os cedió, a cambio de que cumplieses con el contrato firmado en vuestras almas, de cumplir con sus Leyes. Y, para que no os resultara el cumplimiento de este contrato y las leyes que lo regulan, una pesada e infortunada carga, y para libraros de sus amarguras, angustias, ansiedades, etc., tan solo teníais, que, cumplir con lo establecido en dicho contrato vital, que no es más que cumplir con esas leyes que lo regulan y que son las Leyes de Dios. Que no es tarea fácil, y que son estas leyes los impuestos que Dios nos puso en dicho contrato natural. Y Dios como es bueno, amable, humilde y sencillo, os prometió ayuda para aliviaros en vuestro principal trabajo aquí en la Tierra y que consistía en depurar, sanar, purgar, mejorar y perfeccionar, vuestras naturalezas alquiladas, para sentiros bien, en paz, en armonía y amor, con vuestras flamantes naturalezas, irradiando todo este bienestar al resto de la naturaleza mundana. Pero vosotros rompiendo el pacto, y pisoteando las normas y leyes de vuestro contrato con nuestro Creador, y creyendo que Este incluso se habría muerto de viejo o simplemente que no existía ni ÉL, ni sus pactos, ni sus contratos, ni sus alquileres, cuando os veis afligidos por vuestras deudas, impagos, compromisos, obligaciones, responsabilidades, recurrís a todo tipo de trampas, engaños, fraudes, chantajes, y retos, para como unos desagradecidos okupas (ocupas, usurpadores, ladrones, de propiedades que no les pertenecen, etc.), en vez de pagar vuestras deudas a Dios, lo retáis, lo insultáis, y os burláis de ÉL, bailando, aplaudiendo y cantando, en vuestras casas y balcones. ¿Qué creéis que hará Dios para recobrar lo que es suyo? ¡Pues empleará sus Leyes para expulsaros de unos cuerpos que no os pertenecen, para dárselo a quien cumpla y lo merezca según los acuerdos naturales de contratación! ¡Es así de simple y de sencillo! Y no importa que derrotéis al coronavirus. Y no importa que tengáis un momento de respiro y de falso aliento. Porque si el coronavirus lo vencéis, Dios tiene pensado cosas mucho peores que un virus, para derrotaros, hasta que quedéis asolados y desolados, y los que queden caigan de rodillas ante su profeta, siendo esta la señal de total rendición y humillación ante el verdadero Dios creador y dueño de todo cuanto existe, y creador de vuestros cuerpos y de vuestras vidas, y de todas vuestras naturalezas y de toda naturaleza cuanta existe, en este y otros mundos. Y, si en vuestros orgullos y catástrofes, que nos esperan os seguís burlando y desafiando a Dios, la segura muerte os espera. Y aquellos poderosos y ricos, y demás rebeldes, que piensan en salvarse de esta purga natural. No lo haréis. No lo conseguiréis porque al no ser dueños de vuestros cuerpos y naturalezas, estos y estas, os las arrebatarán por la fuerza de las Leyes Naturales. Y si no me creéis y no llegáis a comprender estas cosas tan simples y sencillas que os lo explico una y otra vez, es que aunque no lo sepáis, ya no pertenecéis al reino de la vida. ¡Es que ya estáis muertos y no lo comprendéis y no lo sabéis! Amén.

 

Esta tarde cuando estaba viendo una película en la televisión y en el canal 13, la interrumpieron para que el Papa, diese una pequeña charla y una misa, y en esta cuando se arrodilló humildemente, lo hizo ante un artefacto de oro y supongo que alguna piedra preciosa, y una cruz en su cima, además de recordarnos a su diosa la Virgen. Los que no vean que esto es pura idolatría y rebeldía contra Dios, es que son ciegos de espíritu y también perecerán con su Papa y con todas las idolatrías mafiosas de esta vomitiva religión.

 

Ya veis que por deciros de nuevo una verdad justa, volvéis a tener motivos para ordenar de nuevo mi muerte y mi deshonra. Pero ya lo dijo Jesucristo” No existe profeta sin honra, salvo en su propia tierra y en su propia casa”.

 

¿Sabéis ya no os tengo miedo? Porque si lo tuviese no os diría esta gran verdad de la iglesia católica apostólica y romana. Que con todas sus idolatrías y mafia, tiene acumuladas grandes fortunas y propiedades por todo este mundo. Y estas propiedades cedidas por las autoridades y ayuntamientos donde se asientan, se convierten al instante en propiedades privadas, por las que hasta ahora no pagaban ningún tipo de impuesto. Y aun por encima, cuando una iglesia o casa parroquial, se estropeaba con el paso del tiempo, el dinero para arreglarla, salían de los ciudadanos directamente o indirectamente mediante los impuestos que los mismos pagan al estado. Y cuando algún monumento o catedral, que empezaba a tener desarreglos, anomalías ruinosas, etc., sospechosamente y supuestamente, sufrían grandes incendios, para que el pueblo apenado diese dadivas, limosnas, y el estado diese el resto para reedificarla y modernizarla en condiciones y dejarlas en mejor estado de lo que se encontraban, para volver a llenarlas de todo tipo de santos y santas, crucifijos, cristos, y toda clase de vírgenes o desvirgadas, etc., a quien y a donde, acudir a idolatrar, y a faltarle al respeto a Dios. Esto sí, que es abominación. Esto sí, que es repugnancia hacia Dios. Esto sí que es verdadero pecado contra Dios. Esto sí que es pura imperfección contra la verdadera religión de Dios. Esto sí que es SATANISMO PURO Y DURO. Y, todos los que os dejáis engañar y arrastrar por estos demonios, tenéis la muerte asegurada. Porque, ahora ya sabéis leer y la mayoría sois menos analfabetos que yo. ¿Y sabiendo leer, no entendéis lo que dicen los Diez Mandamientos de la Ley de Dios? ¡Si estáis incumpliendo los Mandamientos de la Ley, es porque os hacéis los tontos, los ignorantes, y porque os va bien y os conviene que así sea! ¡Allá vosotros con vuestra falta de verdadera conciencia! ¡Allá vosotros con vuestra amañada ignorancia! ¡Estas cosas no os librarán del castigo prometido para los rebeldes e incumplidores de la Ley! ¡Es hora de que os arrepintáis y caigáis de rodillas, pero no en vuestros templos satánicos!

 

¡Pero no os preocupéis, porque otro tanto ocurre con las demás religiones, que adoran más a sus templos, más a sus libros sagrados, que a Dios! ¡Y, adoran más a las riquezas, capitales, dineros, posesiones materiales, a sus mujeres e hijos más que a Dios!

 

¡Y con vuestras religiones y creencias, no hacéis más que desacreditar a Dios! ¡Y con vuestras religiones, sectas y creencias, no hacéis más que deshonrar a Dios! ¡Y con vuestras religiones y creencias, no hacéis más que mancillar a Dios! ¡Y con vuestras religiones no hacéis mas que ofender y ultrajar a Dios, por esto seréis también muertos! ¡Porque para Dios ya estáis muertos! ¿Acaso no recordáis la prueba que Dios dio a su querido Abraham, cuando su Creador le hizo el regalo de tener un hijo (Issac)? Y cuando lo tuvo, lo amó más que a Dios, Y Este, para recordarle que se debe amar a Dios sobre todo cuanto existe, le mando sacrificar a dicho hijo, para comprobar si su fe hacia Dios era lo primero, y lo fue, porque en el momento del sacrificio Dios mandó a un ángel que detuviese la mano con el cuchillo, con el cual iba a sacrificar a su amadísimo hijo. Y, así el Patriarca comprobó su verdadera fe. Y en verdad os aseguro que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, aquel sacrificio nunca en ningún caso Dios lo permitiría. Si no que era para recordarle al patriarca, lo que es primero y que primero es Dios, y luego todo lo demás. Porque todo lo demás también pertenece a Dios, y también nuestros hijos, esposas, etc.

Cristo Maestro Andar.

Por favor mandar a todo medio de comunicación, colaboradores, políticos, religiones, etc. Porque Jesucristo ha regresado a la Tierra. Traducir a otros idiomas. Muchas gracias en nombre de Dios. He vuelto: ungranmonte.blogspot.com

--- LA PACIENCIA ---

LA PACIENCIA

A 27 de marzo de 2020.

Hoy me encuentro especialmente aburrido. Y especialmente cansado. Y la paradoja y la incongruencia, está en que me hallo a estas horas sentado en mi cama escribiendo (cama que se puede levantar y elevar, y prácticamente me posiciona como si estuviese sentado), en vez de encontrarme como todos los días laborables en el taller de carpintería del hospital, donde suelo pasar las mañanas, más o menos, trabajando voluntariamente para hacer más llevadero mi tiempo. Pero antes de recluirme en mi habitación, porque hoy lamentablemente no hay clases de talleres en el hospital, porque nos encerraron en el ala que forma la unidad que me corresponde habitar. Puesto que cada ala de este hospital, está dedicada a distintos pacientes dependiendo esto de su estado de salud, o más bien de su grado mental de salud. Yo como me encuentro bastante bien, me encuentro en el ala que me corresponde y que no voy a dar pistas de ello. Nada más que por estar más tranquilo, por las posibles ofertas que puedan existir, para que pueda pasar a mejor vida. Como algunas veces se le puede llamar a ciertos cambios de residencia espiritual, etc.

 

Bueno, como os decía antes de recluirme en mi habitación, esto del corona virus aquí dentro, se lo están tomando muy en serio, tomando unas medidas que parecen exageradas, porque, al principio tan solo empezaron por no dejarnos desplazar a la ciudad (Lugo). Luego a no salir del entorno del hospital. Luego a no dejarnos salir del centro hospitalario. Más adelante que no podíamos estar a menos de un metro unos de otros. Más adelante aumentaron la distancia a menos de dos metros los unos de los otros, y esta distancia también la llevaron a cabo en las mesas del comedor, salón, etc. Luego vinieron con la norma de no dejarnos salir del ala, a la que cada cual uno pertenece, y, a continuación al día siguiente, vinieron ya a primera hora con la consiguiente norma de que teníamos que usar mascarilla todo el tiempo que permanezcamos fuera de nuestras habitaciones.

 

Bueno, no se les podrá acusar de que si cogemos el coronavirus no hayan tomado las medidas de precaución adecuadas a tal situación, a menos que estas medidas se hayan aplicado tardíamente, porque los únicos que entraban y salían del hospital, eran el personal profesional sanitario y de talleres. Y yo, si me cayese enfermo de este virus no los acusaría de nada, porque despistes y fallos, todos tenemos, y más, cuando en la calle o con sus familias, no sabes quién puede estar o no, ya contaminado del tal famoso virus. Que al menos no es virulento, si más bien virurápido. Sí, estáis leyendo bien, ya que como buen analfabeto, me gusta la palabra virulento, para virus lento. Me suena estupendamente. Pero como soy analfabeto sé que me perdonareis como siempre mis faltas de ortografía y de gramática. Menos mal que tengo a mí amigo el corrector, siempre a mi vera, “siempre a mi verita mía” dándome instrucciones ortográficas. Y os lo presentaré. Es el profesor, “corrector del Windows”. Porque a decir verdad, lo de escribir no se me da muy bien, pero bueno, eso es lo de menos, porque se me da mejor lo de pensar. Porque siempre he sido un muy buen pensador. Y gracias a Dios, en mis pensamientos no podéis llamarme analfabeto, porque no podéis por fortuna leer mis pensamientos. Porque si pudieseis os quedaríais asombrados de las tal dimensionadas faltas de ortografía que cometo cuando pienso. Sobre todo cuando pienso en vosotros, cuando en vez de atender a Dios, atendéis como perros callejeros, a vuestros amos, dueños no solo de vuestros trabajos, sino dueños hasta de vuestro bajo y ruin espíritu. Y esto, no va por los justos y buenos, entre comillas (“ “), de la Tierra. Sino por todos los demás. Sí, vosotros la inmensa mayoría de perros domésticos o asilvestrados, que por no salir de vuestro malvado paraíso de confort, no sois más que unos lameculos de todos y más bien de todas, las que os rodean, por miedo a que os despachen de vuestro lindos trabajos. Trabajos que alimentan vuestros sucios cuerpos, que aunque huelan a perfumes, yo diría que huelen a colonias, pero a colonias de piojos rastreros. Y en esta segunda “colonias” no me refiero precisamente a la colonia del perfume, sino de colonia de asentamiento (esto para que me entendáis como analfabeto). Esto de las colonias me recuerda a las distintas especies humanas de las que os tengo hablado, y lo recuerdo especialmente, porque, una vez, un negro por internet me discutía y afirmaba con rotundidad, que Adán y Eva, habían sido negros. ¡Vamos de raza negra! Y, yo firmemente le rebatía que estaba muy equivocado, repitiéndole que Adán y Eva, habían sido blancos. Yo lo sabía porque Dios en su sabiduría me lo había comunicado. Sin embargo, el tal negro, para creerse superior a los blancos, insistía en que Adán y Eva, habían sido negros. Y yo os puedo asegurar que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, no soy racista. Y lo sé porque, lo tengo esto, experimentado. Y muy bien experimentado y ejercitado, porque tengo convivido con negros en nuestros buques de pesca, y en mis sentimientos, nunca he tratado a los negros de diferente forma que a los blancos, y, demostrando en la práctica diaria, que trataba con el mismo respeto a unos que a otros. Pero bueno, sin salirnos del caso que estamos tratando, os diré que Dios en su primera creación creó tomando del barro de la Tierra (simios), a los primeros humanos, y estos eran negros, como negra es la piel de la mayoría de los simios. Y, esto viene al caso, de que en uno estos mis últimos trabajos, os comenté que el coronavirus no infectaba a nuestras mascotas, a nuestros perros. Y mira por donde, en las noticias de esta mañana, escucho que el coronavirus no afecta en la misma proporción a negros que a blancos. ¿Acaso esto es una casualidad, o una causalidad? Porque resulta que se está comprobando medicamente que el coronavirus no se contagia a la mayoría de los negros. Y a los que contagia, seguro que es porque son mulatos, o llevan gran parte de genética blanca aunque sean negros. Y vuelvo a insistir que no soy racista, ni tengo nada en contra de los negros, ni de ninguna otra raza. Mas hablando de razas, os tengo comentado que Dios a demás de crear varias razas de humanos y de entre estas, también creó varias especies de humanos para evitar la consanguinidad, para que no se corrompiesen genéticamente. Pues bien, de estas, algunas de estas especies las creó Dios, para que convivieran con Adán y con Eva, para precisamente evitar que empeorasen o se desmejorasen, sus genéticas. Os queda así explicado, que las cosas no son tan complicadas, embrolladas ni enmarañadas, como las queremos hacer. O, como las queremos pensar, o como las queremos comprender, o, como las queremos convenientemente amañar.

 

Más os tengo que aclarar que, el primer hijo de Eva, NO fue fruto de Adán, era el producto mestizo de Eva con un negro, y que los negros fueron los primeros ángeles caídos que Dios creó en la Tierra, aunque luego mas adelante hubo más de estos ángeles caídos, que Dios envió a este mundo, del cual se tienen más noticias en las Sagradas Escrituras. Y estos no eran negros. Así que ya lo sabéis, y que como os tengo dicho, ahora en la modernidad, y el pasar de tantos y tantos siglos, ahora ya todos estamos cruzados genéticamente. Por eso Jesucristo hablando y refiriéndose a este tema, decía, que los verdaderos descendientes de Adán y Eva, no se iban a distinguir por el color de su piel, ni por otros medios morfológicos, sino por sus frutos, y sus frutos son la obediencia a Dios. Y sus frutos son sus comportamientos sociales. Y la obediencia a Dios se manifiesta en que los verdaderos descendientes de Adán y Eva, TRATARÁN, aunque no lo consigan, de cumplir con las Normas o Leyes, de nuestro Creador. Y como os lo tengo repetido tantas veces, lo más importante no es fallar y salir derrotados, en nuestras batallas del bien y del mal, en nuestros interiores, en nuestros pensamientos, en nuestros deseos, en nuestras emociones, en nuestros sentimientos, sino, que, lo más importante es que, en la vida cotidiana no lo manifestemos en nuestros COMPORTAMIENTOS , no lo manifestemos en la práctica de nuestras variadas experiencias. Y, aun así, si salimos derrotados y nos arrepentimos, Dios igualmente nos perdonará llegado el momento, porque conoce nuestras debilidades. Porque conoce nuestras impotencias naturales. Y porque para nosotros y la nuestra escasa evolución en este Planeta, nos resulta extraordinariamente difícil el ser buenos y perfectos, ante sus leyes. Por lo que, lo que más le vale a la hora de enjuiciarnos, es que por lo menos seamos sinceros y RECONOZCAMOS, que hemos fallado, que hemos errado, que al menos lo hemos INTENTADO, y que al menos nos hemos ARREPENTIDO. Esto es lo más importante para Dios, y por eso seremos muchos los perdonados y apartados, para proseguir con nuestros intentos de querer y desear, parecernos cada día, cada hora, más y más, a nuestro Creador. Amén.

Cristo Maestro Andar.

Por favor mandar a todos los medios de comunicaciones, colaboradores, políticos, religiosos, etc. Porque Jesucristo ha regresado a la Tierra. Traducir a otros idiomas. Muchas gracias en nombre de Dios.

He vuelto: ungranmonte.blogspot.com

--- LO QUE LA PANDEMIA ESCONDE ---

LO QUE LA PANDEMIA ESCONDE

A 25 de marzo de 2020.

Erase una vez una gran pandilla de bandidos mentirosos, ladrones y asesinos, que en llegando a ser muy poderosos, dominaban este mundo. Y, sobre este hacían y deshacían a su malvado antojo. Y engañando a los justos y humildes de la Tierra, les prometían igualdad, les prometían el pan (demia) nuestro de cada día. Pero la cruel realidad era que, cada vez que se hacían más y más ricos, más se hundían en la profunda pobreza de su corazón corrompido, y, en su desesperada pobreza espiritualidad. Porque cuantas más riquezas de todo tipo acumulaban, más se empobrecían sus almas. Más y más, se le llenaba su espíritu de la nada, del vacio oscuro y más profundo que existía en su ser. Porque su bien era hacer el mal, y del mal estaban llenos a rebosar. Porque creían que el mal, que, el mentir legalmente conforme a sus leyes les enriquecía espiritualmente. Porque estaban plenamente convencidos de que robar y matar, legalmente conforme a sus leyes, les hacía sentirse reconfortantemente contentos. Porque mentir, robar y matar, legalmente, les producía cada vez más satisfacciones y les hacía sentirse soberbiamente más grandes y poderosos, tanto que, se ponían a la altura de los dioses, que ellos mismos adoraban y se inventaban. Pues en su interior, nada les hacía sentirse mejor, que creerse unos seres especiales, que estaban incluso por encima de sus propias leyes a las que despreciaban con gran arrogancia y desparpajo, dando de esto buen ejemplo al resto de los habitantes de este mundo. Habitantes que gobernados soberbiamente bajo las libertades esclavistas de dictaduras o democracias, se creían que eran libres o presos, que tratando de emular y simular a sus superhéroes, y de sentirse por fuera superhéroes, por dentro, no eran nada más que el silencio de la nada. No eran más que el silencio del todo. No eran sino el reflejo del vacío inmenso que no tenia fin. Y, sumergidos cada vez más en sus ilusorias glorias, se elevaban con las drogas por encima de un Tal Dios, que para ellos, ya no existía, y que tan solo, eran cuentos y leyendas lejanas, de unos pocos que, sufrían en silencio los gritos de sus sentimientos de verdadero amor, de verdadera paz, de verdadera honestidad y honradez, que naufragaban en la inmensa tempestad de salvajes y aborrecibles, y abominables, emociones, en que se habían convertido sus supuestos semejantes. Puesto que ellos todavía tenían esperanzas de un venidero profeta, de un venidero salvador. Pero como pasaba antaño, cuando un profeta o mensajero de Dios venia al mundo, no lo reconocían. Por el contrario lo tachaban de loco y poseído, y por decir o hacer, lo que Dios les mandaba o inspiraba, los perseguían como a los más peligrosos delincuentes. Y, todo esto porque, les venían a decir, que lo que sentían en sus corazones, no era paz, sino guerra. Y todo esto, porque lo que les venían a decir, que lo que sentían en sus corazones no era verdadero amor, sino posesión por otros seres humanos, sino desprecio por otros humanos, sino sometimiento de los demás humanos, sino esclavismo y explotación, de los demás humanos. En fin, que les venían a decir que lo que en sus emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos, sentían y hacían en este mundo, era el producto que escondían en su almas. Eran el producto y las flores, que daban paso al fruto y a las semillas, que durante generaciones y generaciones, habían estado plantando y regando con abundante agua sucia de sus corazones, Eran las emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos, con los que, abonaban sus campos de la vida, y en sus campos de la tradiciones y culturas, arraigadas en lo más profundo de sus almas. Tan profundo, que ya les hacia comprender irracionalmente, que lo malo era lo que les hacía sentirse bien. Tan profundo, que lo bueno y racional, les concebía sentirse molestos y muy mal, hasta tal punto de llamarles locos, poseídos, malos y delincuentes, a los enviados de Dios. Y, aborreciéndolos profundamente, y persiguiéndolos, encarcelándolos, torturándolos o matándolos, si les era posible. Porque ricos, poderosos, o pobres y esclavos, comían de su misma comida de emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos, y, estos llegaban a ser sus alimentos preferidos, que con gran majestuosidad y grandiosidad, ofrecían humildemente a su ricos y `poderosos, y a sus dioses de la irracionalidad. Y, cuando unos y otros se sentían mal, recurrían a las drogas, potingues, medicinas, médicos, brujos, etc., y demás borracheras, que les complacían sus cuerpos y dañadas almas. Y, oraban a sus dioses, figuras, a sus santos, a animales, incluso a sus muertos, candelabros, estrellas, muros, piedras, etc. Cosas que agrandaban todavía más sus nadas, sus vacios. Pero a ellos esto les hacía que estas cosas, les pareciese el bien y sus dioses verdaderos. Ellos  haciéndose mal a sí mismos, se reconfortaban y se sentían complacidos, contentos y satisfechos, de que el mal que cada vez más les llenaba, y de que el mal les hacía sentir sus almas saciadas de estas hambres, eran lo mejor de este mundo. Y, os aseguro que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, vuestras hambres están, tan llenas y saciadas de tanto mal, que perdisteis la equivalencia de la balanza, que equilibra el bien con el mal. Que perdisteis el nivel que equilibra lo racional con lo que es irracional. Y ya no sois conscientes de donde queda el norte o el sur de vuestras almas. Y ya no sois conscientes de donde queda el Este o el Oeste, de vuestras emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos. Y cuando Dios manda a su profeta para orientar vuestros rumbos, vuestros pasos, vuestros caminos, no les hacéis caso, y hasta lo aborrecéis, y lo odiáis hasta la muerte. Y todo esto, porque os creéis que vienen a sacaros de vuestro mundo de confort. Y todo esto porque creéis que os van a echar a perder todo lo que poseéis. Como si esto valiese para algo. Como si eso valiese para ser felices, etc. Y bien es cierto, que no es así, porque cuando Dios manda a un profeta o mensajero, es para devolveros el equilibrio con vuestra propia naturaleza humana y mundana.

 

Os aseguro que lo que nos puede matar a todos no es el coronavirus, sino el virus de nuestra ignorancia. Os aseguro que lo que nos puede matar a todos no es el coronavirus, sino nuestra maldad arraigada durante generaciones y generaciones. Os aseguro que lo que nos puede matar a todos no es el coronavirus, sino lo que se esconde detrás de esta pandemia. Puesto que si veis en internet, observareis que de gripe se estaban muriendo en España de 9.000 a 10.000 personas al año, y hasta hubo algún año, que se llegó a los 13.000 y pico de muertos por esta enfermedad tan común, que nos sobreviene cada año. Y no por eso, se nos asusta de ninguna epidemia o pandemia, y no por eso, se encarcelan y encierran, en sus casas a los pueblos, naciones, países, etc. Y, aunque el coronavirus fuese tan mortal como supuestamente dicen, que ocultan detrás de este virus. ¿Tal vez una crisis y catástrofe, con la cual no tienen medios para enfrentarse? Amén.

 

¿Sabéis por qué siempre os digo que nuestras naturalezas humanas están enfermas? ¡Pues ya os lo tengo  explicado de diversas maneras, pero ahora os lo diré más naturalmente, haciéndoos una pregunta muy sencilla! ¿Por qué no se enferman nuestros tan apretados y estabulados animales de granja de coronavirus? ¿Por qué no se enferman de coronavirus nuestras gallinas y pollos de granja? ¿Por qué no se enferman nuestras cabras, ovejas y vacas, etc., que se reúnen en grandes manadas, estén o no, confinadas en sus cabañas, corrales, etc., ni tengan que guardar una separación mínima de dos metros, a fin de no contaminarse del coronavirus, etc.? ¿Por qué no se contaminan de coronavirus nuestras tan apreciadas y queridas mascotas? ¡ Bueno, todo esto que os estoy diciendo, tienen unas respuestas tan sencillas, que cualquier persona pensaría, que tanto nuestros animales de granja, como mascotas, tienen más defensas naturales, y que las tienen tan aumentadas con respecto a nosotros, que simplemente nacen vacunadas contra casi todo tipo de virus y bacterias, que a nosotros nos matarían! ¡Claro está, que los animales también sufren enfermedades, pero con una gran diferencia, comparándolos con nosotros! ¿Comprendéis ahora porque os vengo diciendo que la NATURALEZA HUMANA ESTÁ ENFERMA? ¿COMPRENDEIS AHORA POR QUÉ OS VENGO DICIENDO QUE YA LOS SERES HUMANOS NACEMOS ENFERMOS? Esto, trataré de explicároslo, antes de que nuestros científicos lo descubran, como ocurre casi siempre de que lean en mis blogs, muchos de sus futuros descubrimientos. Bien, trataré de explicároslo de una manera tan sencilla, que hasta los niños lo entenderían. Lo haré de una forma tan sutil para algunos y de una forma tan grosera para otros, que todos lo entenderán.

 

Bien, vamos al caso. Cuando Dios creó los primeros seres humanos, los dotó de una inteligencia que estaba muy por encima de la de los demás animales. Más esta inteligencia no estaba sola, sino que iba en consonancia, concordancia, proporción, equilibrio y armonía, acompañadas también de unas medidas proporcionales en las emociones. Proporcionales en los sentimientos. Proporcionales en sus pensamientos y deseos. Y proporcionales sobre todo en sus temperamentos y comportamientos. ¿Qué quiere esto decir? ¡Que nuestras naturalezas son grandiosidades en comparación con las naturalezas más simples del resto de seres y demás animales de nuestro mundo! ¿Y esto que significa? ¿Y que trato de deciros? Pues es muy sencillo de comprender hasta también para los científicos y entendidos, y que luego ellos, os lo explicaran con sus métodos novedosos y complicados, y, cómo no, también lo harán todo tipo de charlatanes que blandiendo todo tipo de conocimientos aprendidos, os lo dirán con todo tipo de palabras técnicas y demasiado rebuscadas, finas y cultas. Pero yo como soy un analfabeto, os lo diré como un buen analfabeto.

 

Pues bien, si hubieseis estado atentos a lo que os digo en mis blogs, ahora ya sabríais las respuestas a tales misterios naturales, y el por qué, nuestras naturalezas están mucho más enfermas que las naturalezas de los animales inferiores, aunque estos estén encerrados en jaulas, estabulizados, o en manadas.

 

Bueno esto se debe a que cuando Dios creó las especies humanas, también estas iban acompañadas como os dije de unas adecuadas proporciones que les correspondían en las emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos. Pues bien, por ejemplo, las emociones, nuestras emociones naturales, producen en nosotros una enorme cantidad de fluidos hormonales y químicos, que a diferencia con el resto de animales es exagerado por naturaleza. Y, estos fluidos hormonales y sustancias químicas, producen en nuestras naturalezas unos cambios y unas exageradas bajadas de defensas corporales, o unas exageradas aumento de las mismas, que nos afectan para bien o para mal, dependiendo esto de cuáles sean, las reacciones en nuestros sentimientos, pensamientos, deseos o comportamientos. O bien produciendo muchas más enfermedades y mas exageradamente graves. O por el contrario produciendo unos bienestares, gustos y placeres, más exagerados en nuestras naturalezas. Pero esto, supone que, o bien nos encontramos exageradamente mucho mejor o peor, que los demás animales, dependiendo de si nuestras emociones, etc., las empleamos para el bien propio o común, o, si las empleamos para egoístamente el mal propio o el mal común. Y, aquí ya entraríamos a comprender aquello tan lejano que se nos dice en Génesis por nuestro Creador, tan conocedor de nuestras naturalezas, aquello tan famoso, del árbol del conocimiento del bien y del mal. Y pues conociendo los seres humanos el bien y el mal, tendríamos las libres opciones de escoger entre ambos. Tendríamos el gran poder de escoger entre el bien y el mal. Y tendríamos por supuesto el gran poder de escoger nuestro futuro destino. Tendríamos el gran poder de escoger entre los diveros caminos del bien y del mal, proporcionándoles a nuestras naturalezas los beneficios del bien, o por el contrario, las perdidas, los sufrimientos, dolores, enfermedades, angustias, ansiedades y todo tipo de males, que nos acompañarían en nuestros caminares por la Tierra.

 

Por lo que resumiendo os diré que nosotros enfermamos muchísimo más que los animales, porque en nuestras naturalezas se encuentran unas exageradas emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y comportamientos, que nos producen unas exageradas reacciones hormonales y exageradas sustancias químicas, que acometen contra nuestros propios órganos, que poco a apoco van cediendo y enfermando, y exagerando así, una gran bajada de nuestras defensas naturales, etc., cuando en nuestras vidas escogemos el mal, escogemos el egoísmo, que en nuestras naturalezas es exagerado y, escogemos el exagerado rencor. Y, escógenos el exagerado odio. Y escogemos la exagerada discriminación, etc. Y como si esto no, no fuese suficiente, encima tomamos todo tipo de drogas para tratar los síntomas de dichas enfermedades, además de otras drogas y borracheras, para olvidarnos de las causas que nos producen todo tipo de dolencias, físicas y espirituales. Esta es la gran desventaja que tenemos con las demás naturalezas animales. ¡Pero si escogiésemos el bien! ¡También tendríamos todo lo contrario y gozaríamos de una ventajas exageradas de bienestar en nosotros, en nuestras naturalezas, como no hay nada igual, en todas las naturalezas que nos rodean, y que están exentas para sentir y experimentar. Porque, nosotros somos la culminación, la cúspide, la cima, de toda la naturaleza de nuestro mundo. Y para esto tan maravilloso, sirven los consejos de nuestro querido Creador, de nuestro amado Dios, que conociendo las ventajas y desventajas de nuestras naturalezas, nos aconseja unas sencillas normas y conductas, para que nos apartemos del mal y sembremos con nuestros quehaceres y comportamientos, el bien, mediante unos sencillos Mandamientos de Las Leyes naturales, o llamadas también Leyes de Dios, poniéndolas en nuestro conocimiento, a fin de que fuésemos sembrando el bien, la paz, el amor y la felicidad en nuestro caminar por esta hermosa Tierra, para convertirla en nuestro particular paraíso, donde humanos y animales podamos vivir en armonía y felicidad.

Cristo Maestro Andar.

Por favor mandar a todos los medios de comunicaciones, colaboradores, políticos, religiosos, etc. Porque Jesucristo ha regresado a la Tierra. Traducir a otros idiomas, Muchas gracias.

He vuelto: ungranmonte.blogspot.com

NOTA: Parece que en este invierno y primavera, tan solo reinan las víctimas mortales del coronavirus, y yo os pregunto, ¿dónde están las víctimas mortales, producidas todos los años por las demás gripes, y que oscilan entre de 9.000 a 13.000 víctimas mortales al año, solo en España? ¿Es que han desaparecido de repente estas gripes y estos virus? ¿Será que el coronavirus se comió a los demás virus? Y como desde años anteriores, me resulta muy difícil comprender, que sean tantos miles de personas mayores, las que se mueran. ¿Seguirán en pie todavía los planes de exterminio, sobre los pensionistas, que no dejan de ser una gran carga económica para el estado? Bueno, espero que tan solo sean especulaciones, pero os aseguro, que son especulaciones bien fundadas por aquellos poderosos que estimulan la aniquilación de nuestros mayores. Puesto que estos malvados, se ve que no fomentan, ni escogen el camino natural del bien, sino el camino contrario de Sodoma y Gomorra. Si no que escogen el camino del mal, el camino del odio, del rencor, el camino del robo y asesinato, y, esto conduce a la realidad nuestra de cada circunstancia natural de cada día. Que por ser tan abundantes y agrícolas, en nuestras granjas humanas en que hemos convertido nuestro mundo, y ya son tan cotidianas, que el mal se ha puesto de moda y hasta nos divierte, y hasta nos convence, de que es lo mejor que nos puede suceder. Amén.

--- LA CUARENTENA ---

LA CUARENTENA

A 22 de marzo de 2020.

 

Hola hijos míos. Espero que al recibo de la presente os encontréis bien. Yo estoy bien.

Hace más de una semana que estamos de cuarentena aquí en España. Al principio nos dijeron que era una cuarentena de 15 días. Donde tendremos que aguantar recluidos, encerrados en nuestras residencias, casas, etc. donde por el bien común, tan solo podrá salir una persona para hacer la compra o pasear al perro, etc., y donde tan solo se podrá ocupar una sola persona por vehículo o automóvil, Mas ayer según el discurso del presidente de este país, como no se había todavía llegado al pico en el que, el coronavirus había hecho todo su efecto nocivo sobre nuestra sociedad, tendríamos seguramente por lo menos que aguantar otros 15 días más, de cuarentena. Bueno, como cuarentena viene de 40, lo más probablemente, al fin, tengamos que cumplir la cuarentena de verdad. La cuarentena de 40 días. Y esto, si las cosas van bien. Si no, ya veremos. Más aunque se sobrepase la crisis del coronavirus o, conavirus (como yo irónicamente lo llamo, y no quiero deciros, lo que esto significa, en nuestro idioma regional. Pero va, o significa groseramente y simbólicamente, la supremacía y dominio, del feminismo sobre los hombres), pues, como os decía, aunque se sobrepase esta crisis, del famoso virus, vendrán no solo otras simples crisis, sino, difíciles catástrofes y desastres, calamidades, y hábiles ruinas, decadencias, y convenientes desolaciones y cataclismos, y ruinosas devastaciones, etc., para, que, comience todo de nuevo. Para, que todo empiece sobre unos cimientos tan fuertes y poderosos, sobre nuestra toda naturaleza humana y sobre toda la naturaleza mundana. Será entonces cuando os enseñaré a construir un mundo de verdadera justicia. Y al resurgir en nuestros corazones la verdadera Justicia de Dios, brotaran las yemas, los brotes, los capullos, tallos, y las ramas, que producirán unas hermosas y tiernas flores, que culminarán en los sabrosos, sanos y, apetitosos frutos, que nos hartarán de toda hambre y sed, de paz,. Que nos hartarán de toda hambre y sed de verdadero amor. Que nos hartarán de toda hambre y sed, de ansiedades de felicidad, y, que apaciguaran y calmarán para siempre nuestros miedos, nuestros temores, y nuestros terrores y pánicos, hacia los futuros inciertos, perplejos e inseguros, que nos podrían asaltar detrás de cualquier esquina de nuestro corazón acobardado por las incertezas venideras. Pero no será así, porque desde nuestros nuevos y renacidos corazones, tan solo fructificaran, la buenas y templadas, emociones, sentimientos, e incuestionados pensamientos, que parirán un lenguaje siempre limpio y sincero, amable y respetuoso, hacia nuestros semejantes. Así es y así será en breve, porque así Dios me lo manda hacer. Y por Dios, y por vosotros que lo haré. Es los más y lo menos, que puedo hacer, porque para eso nuestro Creador, me ha enviado a este mundo. Para precisamente lo que siempre nos parecían unas utopías inalcanzables e imposibles, dejen al fin de serlo. Y las plasmaré ante vuestros sentidos de la vista. Serán utopías cumplidas ante vuestros sentidos del oído. Serán utopías cumplidas ante vuestros sentidos de la piel, ante vuestros sentidos del gusto y del placer. Serán utopías cumplidas y hechas realidad sobre todas vuestras conciencias y sobre todas vuestras existencias. Serán utopías cumplidas sobre toda realidad emocional, sentimental. Y serán utopías cumplidas sobre el gozoso comportamiento social. Más, que vuestras conciencias no flaqueen. Más que vuestras debilidades y agotamientos, ni frustraciones, ni vuestras impotencias ante lo que viene en anticipación y nos espera. Y, no os entristezcáis y atemoricéis en exceso, ni demasiado, porque el parto va a ser doloroso. Muy doloroso, y para ello debemos, refugiarnos en nuestra fe, dejar de adorar a todo tipo de ídolos, imágenes, figuras, fetiches, amuletos, talismanes, reliquias, etc., de lo que está aquí abajo en la Tierra, e, incluso, de todo lo que representa lo que está arriba en los Cielos etc. Porque así mismo Dios nos lo dice en su segundo Mandamiento de su Ley, Por lo que es un imperdonable pecado adorar, reverenciar, venerar, postrarse, admirar y servir, a todas los ídolos, etc., antes nombrados, que representen a alguien o, a algo, aquí en la Tierra, o, que representen a algo o a alguien que esté en los Cielos Y, no os olvidéis que incluso amar más a nuestros hijos, mujeres, capitales, riquezas, posesiones, dinero, fortunas, y posiciones sociales, etc., también es para Dios idolatría. Y también es todo esto, amar MENOS a Dios sobre todas estas cosas. Y También son todas estas cosas amar menos a nuestros semejantes, que a todas esas cosas. Porque si amamos más a las cosas de este mundo o de cualquier otro mundo y las ponemos delante de Dios y delante de nuestros semejantes, NO estaremos cumpliendo con estos dos Mandamientos de la Ley de Dios, en que Jesucristo nos resumió los diez que eran, para así hacernos más fáciles de comprender y cumplir, mientras realizamos nuestras quehaceres y tareas mundanas, para no desviarse de los caminos que nos conducen a alcanzar que las utopías que Dios nos promete, sean y se conviertan y que se vuelvan realidad en nuestras vidas. Porque, os aseguro que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, ningún rico, ni majestuoso, ni poderoso, etc., de la Tierra, siente, en realidad, ni saben en realidad, lo que significa que es el verdadero gozo, ni sabe en verdad, lo que significa lo que verdaderamente es exquisito, ni sabe lo que es en realidad, lo que es el verdadero placer, ni el verdadero gusto, ni que representan las verdaderas delicias, de poner y vivir en las practicas de nuestras vidas y en nuestro mundo, las que ahora son las utopías que significan poner en práctica estos dos Mandamientos de la Ley de Dios, que Jesucristo nos resumió. ¿Y, Sabéis porque estos ángeles caídos y los demás, desconocéis lo que realmente se siente al poner en práctica estos Dos Mandamientos de Dios? Porque el gozo, la alegría, el gusto, el placer, las delicias, lo exquisito, la paz, el amor, la felicidad, que ahora sentís, tan solo son unos vulgares, bajos, turbios, bastos, mezquinos y groseros, e ignorantes reflejos, de lo que en realidad son en el verdadero producto de las verdaderas emociones, sentimientos, pensamientos y comportamientos, producidos por las verdaderas utopías al cumplir con la Ley de Dios. Esto vosotros lo desconocéis porque NUNCA estas experiencias han estado al alcance de vuestros sentidos, que nunca han estado al alcance de vuestras emociones, que nunca han estado al alcance de vuestros sentimientos y pensamientos y comportamientos. Pero yo lo sé, porque Dios me los ha hecho sentir, me los ha hecho vivir, y no han sido producto de las drogas, ni de paranoias, ni de esquizofrenias, como os tratan de convencer mis enemigos, los ángeles caídos. Porque si esto lo produjeran las drogas, etc., los drogadictos serían unos seres felices de verdad, y no unos desesperados y corruptos, y animalescos, demonios en busca de las drogas, para sentirse aun así muy mal y por debajo de los demás seres humanos corruptos por su vulgaridad, pues estos (los demás humanos en su vulgaridad, también son drogadictos de las idolatrías, de las riquezas, de los tesoros, del oro, del poder injusto, del dominio injusto sobre sus semejantes, etc. Estos por lo tanto, también son drogadictos de todo esto que les producen unas alegrías insanas, unos placeres animalescos, unas emociones, sentimientos y pensamientos, y unos comportamientos irracionales, que les hacen supuestamente felices. Pero no son felices, porque desconocen lo que es la verdadera felicidad. Tan solo son demonios disfrutando de sus maldades, de sus perversidades, malquerencias, vilezas, bajezas, groserías, y disfrutando, y, haciendo disfrutar y compartir con los demás, de todas estas cosas, con que están formadas sus naturalezas humanas.

Cristo Maestro Andar.

Ungranmonte.blogspot.com

Por favor, mandar a todo medio de comunicación, religiones, políticos, poderosos, ONGs., etc. Traducir a otros idiomas. Muchas gracias en nombre de Dios.