-RESPUESTA A UNA IGLESIA CRISTIANA BABILONICA-----¿PARA QUIEN ES EL REINO DE DIOS O PARAISO?---

domingo 14 de febrero de 2010

-RESPUESTA A UNA IGLESIA CRISTIANA BABILONICA-



RESPUESTA A UNA IGLESIA CRISTIANA BABILONICA


Hola amigos.







Tengo que deciros que, no me sorprende vuestra aptitud, ya que es la más apropiada para quien vive al ritmo que marca quien vive en las entrañas del anticristo apocalíptico.






Vuestros sentimientos y emociones laten al mismo compás de la Bestia de la cual formáis parte.






Vuestros sentimientos y emociones babilónicos, no son un misterio para mí, y NO sois capaces de entender, y, comprender que es el amor.






¡Pero, al menos sabéis leer, y por lo tanto sabéis lo que será de todos aquellos, que no reconozcan al Dios del cielo, cuando El esté aquí, por lo tanto, sois conscientes y conocedores de que estáis firmando con vuestra sangre, un pacto con Satanás, y correréis su misma suerte, por lo que, no puedo desearos un feliz viaje, y ya sabéis por que!






Un cordial saludo de Cristo.



sábado 13 de febrero de 2010

---¿PARA QUIEN ES EL REINO DE DIOS O PARAISO?---


¿Para quién es el reino de Dios o Paraíso?







Pontevedra a 13 de febrero de 2010






Hola hijos míos.






Hubo un tiempo, en que mi depresión nerviosa era muy fuerte, y yo luchaba desesperadamente con todas mis fuerzas, por permanecer con los pies en la Tierra, o, también como se suele decir, por permanecer con los pies en el suelo, y, para estar entretenido con cosas de este mundo, una idea rondó en mis pensamientos durante mucho tiempo, y, era que, una especie de sentimiento y emoción profunda en mi ser, me decía que me dedicara al pastoreo, como si fuese algo muy especial para mí, como si fuese mi aptitud natural, como si pastorear fuese la vocación de mi personalidad más profunda, o, como si fuese la tradición más arraigada en mi alma. Al mismo tiempo, sentía una angustiosa necesidad de realizar este pequeño sueño, como si pastorear, me hiciese olvidar todas las demás angustias de mi vida, y me hiciese descansar, al recorrer la naturaleza, descansar de mis fatigas, descansar de mis preocupaciones, descansar de un mundo cruel, con el que me negaba a fundirme, y perder así, lo más valioso de mi ser, perder el paraíso que había dentro de mí, perder el cielo que estaba dentro de mí. De tal manera, que, pensaba que, al pastorear, no solo me fundiría con la naturaleza que me rodeaba, si no, que, me rodearía de mi naturaleza, me rodearía de mi más profunda naturaleza, y, sacaría fuera mi paraíso, mi cielo interno, y lo mantendría a mi alrededor, y dejaría de ser un sentimiento, y dejaría de ser una bella emoción, y dejaría de ser una utopía, y dejaría de ser, como un profundo recuerdo escondido, en lo más olvidado y místico de mi alma.






Bueno, después de un tiempo, me interesé poco a poco, por esta cuestión, hasta que me propuse llevarla a cabo, por lo que tardé un cierto tiempo, pues había que pedir permiso de pastoreo en el barrio o parroquia, a donde pertenecía una pequeña finca que yo tenía en el monte. Una vez conseguido este permiso para pastorear en el monte vecinal, empecé poco a poco, a preparar un cierre humilde, ya que no disponía de medios económicos, y lo fui construyendo con palos y red de alambre, y por techo, tela de plástico, la misma que se utilizaba para los invernaderos para los vegetales, etc. Este cierre donde posiblemente iba a ser la cuadra del ganado, estaba dentro de otro cierre un poco mayor, donde yo había plantado numerosos frutales, unos comprados, y, otros injertados por mí, pues así entretenía mi conciencia, y, la amarraba con el ancla de mis pensamientos, a cosas físicas y terrenales.






Una vez que tuve el cierre preparado, tenía pensado tener como ganado, ovejas y cabras, más después de estudiar bien el terreno, o más bien el monte por donde tendría que pastorear, me decidí, solamente de momento tener cabras, ya, que este monte, como la mayoría de los de por aquí, al haberse abandonado hace muchísimos años las tradiciones de pastoreo, se hallan muy llenos de todo tipo de maleza, y este no es un buen alimento para las ovejas, no así para las cabras, que comen de todo, sin importarles si es maleza o hierba, pues estos animales devoran casi todo lo que es verde, por no decir, todo. Así, que, compre algo más de una docena de cabras, y empecé a pastorear, y comprobé que me gustaba, y me relajaba profundamente. Me sentía tan bien, que me sentía profundamente místico, me sentía profundamente inspirado.






Así, es. Efectivamente, el empezar a pastorear, activó como un despertador genético y oculto, en algún lugar de mi alma, y una sensación nueva y maravillosa, latía con fuerza en mi pecho, como si hubiese encontrado una realidad perfecta, como si hubiese despertado en un sueño de paz acogedora, como si hubiese despertado en un paraíso misterioso que me rodeaba, y me envolvía eternamente, de tal manera, que, empecé a llevar una silla plegable y mi pequeña, pero pesada máquina de escribir, y así, empecé a inspirarme, y a escribir lo que llevaba dentro, y, sentí unos enormes e incontrolables deseos, de compartirlo con los demás seres humanos, por lo que, todo aquello que escribía, empecé a mandarlo a algunos medios de comunicación, algunas revistas, ONG, etc. De todo esto, pasaron ya muchos años, y, aunque ya yo, había tenido muchas experiencias místicas, todavía ignoraba quien era, y las maravillosas experiencias místicas, y, las terribles experiencias misteriosas, que me esperaban, pues, no vayáis a pensar, que en lo misterioso todo es bueno, si no, que, también hay mal.






¿Pero, por qué, os cuento todo esto? ¿Quizás, para pasar el tiempo? ¿Tal vez, para entretenerme? ¿O acaso, para deciros algo?






Si realmente, os digo la verdad, es que no tengo deseos de hablar con nadie. Si de verdad, os soy sincero, no me apetece, ni me hace ilusión, contaros mi vida, ni lo que pretendo, ni lo que quiero, ni lo que voy a hacer. Sin embargo, lo hago, porque considero que es mi deber, y mi obligación mística y de conciencia, y, sobre todo, porque ahora se, que, es mi compromiso con vosotros, es una deuda, que tengo con todos aquellos que os habéis esforzado por llevar una vida recta, sencilla, humilde, justa, pacífica, y, sobre todo, porque os habéis comprometido en la medida de vuestras fuerzas y posibilidades, por esperarme y tener la suficiente fe, como para creer que yo, no soy una fantasía, ni un sueño jamás cumplido, ni una realidad de utopía jamás alcanzada. Ya veis que no, y aquí me tenéis a vuestro lado, muy desilusionado, por como encuentro este mundo, mundo frio en justicia, paz y amor, y muy caliente en maldad.






Bueno, si os contaba mi experiencia como pastor, no era precisamente para compararos con las ovejas o las cabras, si no, todo lo contrario. Ahora os lo explico:


Si vosotros y la especie humana, para mí, fueseis tan solo animales inteligentes, os haría un cierre bien vallado y os metería dentro, y, os daría refugio, ropa y alimentos, y que, no os faltase de nada, y a criar y a reproducirse, sin tener que preocuparos de nada, etc. Vosotros a comer, dormir, reproduciros, etc., y, os diría “Aquí tenéis vuestro paraíso, hala, haced lo que os venga en gana, divertiros y sed felices” ¿De verdad, creéis que este, sería un Paraíso? ¿De verdad, creéis que este, sería el reino de Dios en la Tierra?






¿Qué trato de deciros con todo esto?






¿Acaso, no os dije ya varias veces, que yo tengo poder para levantar el reino de Dios en este mundo?






¿Acaso, no os dije ya, varias veces, que yo tengo poder para levantaros el Paraíso en la Tierra?






¿Todavía, no entendéis lo que trato de deciros?






¿Si yo, levanto el reino de Dios o paraíso, a quien meto dentro, a cabras o a las ovejas?






¡Pues si construyo un Paraíso lleno de brillante agua, limpia y fresca, y, lleno de radiante vida verde, las cabras se lo comerán todo, y al poco tiempo, todo se convertirá en un desierto sin vida, se convertirá en un desierto donde no quedará nada para comer y donde, los riachuelos y manantiales se han secado, tan solo, se deslumbrará en todo el horizonte, la sombra de la muerte, pues las cabras para lo único que desean un paraíso, es para devorarlo, hasta que no quede nada, pues, como no son racionales, no les importa el mañana, tan solo, el satisfacer su voraz apetito, así mismo, ocurre con los seres humanos, que en las Sagradas Escrituras, se los compara con las cabras, no ocurre lo mismo con las ovejas, que tan solo comen la buena hierba, y dejan el resto de la naturaleza intacta a su alrededor, y, dejan que los arboles den fruto!






¿Sin embargo, si yo con mi poder, levantase mi Paraíso en la Tierra, y, metiese a las ovejas dentro, que ocurriría? ¿Todavía, no lo comprendéis?






¡Yo os diré lo que ocurriría!






¡Simplemente y sencillamente, ocurriría que, sería únicamente mi Paraíso, no el vuestro!






¿Por qué, no sería también vuestro paraíso?






¡Porque, para ser también vuestro paraíso, tenéis que ayudar a levantarlo, y a construirlo, porque, si no, no lo sentiríais como vuestro, y, jamás os hallaríais cómodos y satisfechos dentro de este Paraíso, os sentiríais como si realmente fueseis animales inteligentes manipulados, que habéis cambiado a los tiranos y delincuentes que os gobiernan, y que dirigían este mundo, por un Dios, que, os hace algo mejor y más cómodo, pero que no deja de teneros encerrados en un bello jardín, que no sois más que estupendos, pacíficos, y alegres prisioneros, en un medio ambiente mas cómodo y tranquilo! ¿Realmente, pensáis que yo os haría algo así, después de prometeros la verdadera libertad? ¿De verdad, que pensáis, que, si os levanto el Paraíso y os meto dentro, que vuestro espíritu realmente se sentiría libre? ¡Bien sabéis que no,


pues todo aquello, que uno voluntariamente y felizmente, y,


conscientemente de su libertad, no ayuda a construir,


no es más que una nueva cárcel para los sentidos,


no es más que una nueva cárcel, para los nuevos pensamientos,


no sería más que una nueva cárcel, para las nuevas emociones y sentimientos, y,


por lo tanto, nunca seria vuestro paraíso, y,


siempre os sentiríais incómodos y extraños y manipulados, y,


os sentiríais como animales inteligentes, que, simplemente han sido cambiados de corral, que habéis sido cambiados para un corral más limpio, más sano, más verde, y, para esto ya tenéis a los actuales políticos, a los actuales jefes, ricos y poderosos de siempre!






¡Yo soy el reino de Dios, porque el reino de Dios, está en mi!






¡Yo soy el Paraíso, porque el Paraíso, vive dentro de mí, sin embargo, si lo queréis, yo lo sacaré fuera de mi Espíritu y seré vuestro ingeniero, vuestro arquitecto, y os diré como construirlo, como edificarlo para eternidad, más para sentiros libres y felices, tendréis que arrimar el hombro, más para sentir que es vuestro, tendréis que trabajar en él y sumergir no solo vuestro cuerpo, si no, vuestro libre espíritu. No temáis, pues lleváis generaciones sufriendo por conseguir este sueño, y, ahora, tan solo os queda lo más fácil, seguir a vuestro Señor, seguir al que os hará libres y felices!






¡Es por todo esto, que, yo os digo, que, tan claro, como el cielo azul y la noche estrellada, que, yo no quiero seres humanos inteligentes inconscientes, y que por muy mansos que sean, no saben lo que quieren y les da lo mismo todo, que los lleven y que los traigan, no, estas no son mis ovejas, ni mis hijos, ni mis santos, ni mis ángeles de la Tierra, pues los míos, saben, lo que quieren, saben lo que buscan, y saben que tienen que arrimar las manos y coger los ladrillos del Paraíso, sopesarlos tranquilamente, y,


con todos sus sentidos y conciencia,


arrimarlos tiernamente a su corazón, y,


decirles con voz cálida de dulce esperanza,


tu eres mi futuro, eres el cimiento de mi nuevo mundo, eres mi felicidad esperada de siglos, y,


con este más profundo sentimiento de amor y justicia,


con este humilde, y puro cemento eterno, que sale de mi corazón,


te pego en los cimientos de mi maravilloso mundo nuevo, de mi tan esperado Paraíso, me lo merezco, porque llevo siglos esperándolo y deseándolo, y,


sobre todo, me lo merezco, porque, siempre he estado trabajando por construirlo, por eso es mío, y,


por eso me sentiré libre y feliz, de regresar por fin, a mi verdadero hogar!










Dios Poderoso (Cristo Maestro Andar)






¡Acudid a la llamada de vuestro pastor, levantaos ovejas mías! ¡Acudid a la llamada de vuestro Padre, despertad y levantaos hijos míos!






¡Manifestémonos por la justicia social, por la igualdad social y económica, por la paz, por el amor, por la libertad y por nuestra felicidad, todos los domingos a las 13 horas por toda la Tierra. Así se conocerán mis ovejas, mis hijos, mis santos, así se conocerán mis ángeles!






¡POR UN SOLO PAIS, EL MUNDO! ¡POR UNA SOLA BANDERA! ¡POR UN SOLO IDIOMA! ¡POR UN SOLO DIOS!






Os quiero hijos míos. Justicia, paz, amor y felicidad.-Dios Poderoso (Cristo Maestro Andar)






Mandar a todo medio de comunicación, organismos, ONU, políticos, religiosos, iglesias, ONG, sindicatos, Internet, etc., nacionales e internacionales (Traducir a otros idiomas)






(Más información en: ungranmonte.wordpress.com, ungranmonte.blogia.com, ungranmonte.blogspot.com)



14/02/2010 10:15 Cristo Enlace permanente. sin tema